Los Sueños

Sentir cómo se duermen los sueños, cómo con los años, paso a paso, y vuelo a vuelo, cual mariposas de vivos colores hacen pasar la juventud quedando en su lugar los sueños.

Aunque camines con el gozo de saberte útil

sin querer ver cómo saborea dentro de ti,

el más íntimo de los deseos.

Evocar, por el propio ego, a decir palabras y metáforas idealistas, queriendo susurrar entre dientes los momentos tuyos más ocultos, expresando a los demás a hurtadillas tus gozos sin gritos,

sólo con la voz y dejar constancia de tu forma de escribir.

Es equivalente, a desnudarse en público.

A pesar de que tengo mil propuestas, mil versos,

son tantos los suelos, tanta la vida, tendré que aspirar y respirar, aspirar hondo, respirar fuerte, para así perder la timidez,

para poder dar a los demás el disfrute de lo que yo siento,

hacerles partícipes de mis sueños.

Si pudiera con la palabra conquistar

de tal manera que sólo fuera una voz

y el vuelo de mariposas, hay aún crisálida, el yo de no existir,

sólo los sueños sólo, sin más, sólo.

Y el verso dentro del sueño de un poeta.

Carmen Rodríguez

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Sueños

Cuna de la vida,

Tus entrañas desgarradas

Lloran la partida de tus hijas,

Por caminos imposibles

Que el mar las llevan.

Mar de sueños, y esperanzas

De agua fresca y abundante pan.

El polvo de sus pies descalzos

Marcan otros senderos.

Arañan, con sus ojos despavoridos

En la noche, la luz

De alguna estrella, lejana

Como su aldea.

El león, roge con valentía

En su sangre, y no se amilana,

Sintiendo la sal en los pulmones,

Y su alma en África.

María Jesús Zaldívar