Te Ofrezco
Te ofrezco:
El rincón izquierdo de la hoguera en sombra
de la calle que cruza en manos por compartir
sin cortinas de humo que calienten bocas.
Y, te ofrezco:
Un vaso de pan reciclado
que come siempre ausente en la mesa del nosotros
y también conjuga a los verbos.
Y, te ofrezco:
Una esquina en noches bajo perfumes de albahaca
por la que de rodillas duerme el silencio
para oír el paso del agua.
Y, te ofrezco:
La trémula rosa del azafrán
despeinada en la calma de sus trenzas
cuando la tierra huele a tomillo.
Y, te ofrezco:
Una jícara en salvilla de nácar con tres ventanas
dispuestas a esa fe que en medio del culto valle
asienta su montaña para no moverla.
Y, te ofrezco:
Un porcentaje indivisible salpimentado de almendras
negadas a ser limosna de olivo por aceitunas
cuando faltan adjetivos en la comida que hierve.
Y, te ofrezco:
La inmediatez desterrada en solitaria piedra de orilla
desatada en su esperanza de mar con impacientes arrullos
huérfana de una canción para dormirse.
Manuela Casal Alba




