Hoja del Árbol Caida
En una tarde gris,
un tiempo estancado, que transcurre,
un caminar,
una mirada al suelo
un impulso, un recogerte.
Allí estabas, en el suelo, con tu nada
una pregunta en mis manos
transformada
te miro hoja seca,
naturaleza muerta,
en el asfalto.
Débil, atormentada, extranjera,
vi en tu intento de huida
a veces frustrada y con ansia de libertad,
rayaba fugaz hasta cada extremo
de tu cuerpo.
Desde tu alma mutilada,
dibujando tu vida amarilla y muerta
pero yo te vi,
y senti amor, y dolor,
y dudé, y te negué,
pero estabas como pegada a mi
ahí estaba mi alma dibujada
en una hoja muerta.
María Rodríguez





