He Venido

He venido para ser el surco,

Donde siembres tus semillas

Y nazcan los frutos de tu alma.

Para que adores la vida

Y sueñes con el verde de la esperanza.

He venido para salpicarte

Con la espuma de la amistad

Y abrazarte en tus mareas bajas,

Quiero ser el retazo que remiende

Tus heridas y el hilo con que tú las hilvanas.

Lluvia fresca que empape tu furia

Y el agua dulce que te calma

La palabra de amor que de la soledad te arrebate.

Estoy aquí, para enjugar tu llanto

Cuando brote de tus ojos,

Con mis manos blancas.

He venido para cerrar la puerta

De tu derrota y dejar que brille

La luz de tu victoria.

Ignacia Ramos.

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Son nuevas ilusiones, la amistad

Y el verbo y la luz se hicieron gozos,

Las hojas olvidadas del viejo libro

Prestado, también las palabras

Recogen todas las ilusiones.

Incapaz de un silencio húmedo y frío

Sobre tus hombros reclino mis pesares

Y tu voz en el calendario

Es risa idónea de nuevas perspectivas.

Juntos recorremos caminos abiertos,

Días largos de olvido breve,

Con la ayuda suficiente,

Sin la

Necesidad de estar en las horas punta

Otorgando a las batallas un carisma,

Algo exigente de estreno,

Para preservar la murmuración.

Contribuyes en mis versos

Tu huella escrita, con nuevas ideas

Trenzadas en los mejores días de la amistad.

Incluso para los sueños descubro confusa,

Cómo con tu silencio me acercas

Sin sonrojo para contemplar

Abiertamente los credos.

Carmen Rodriguez.