Los Sueños

Sentir cómo se duermen los sueños, cómo con los años, paso a paso, y vuelo a vuelo, cual mariposas de vivos colores hacen pasar la juventud quedando en su lugar los sueños.

Aunque camines con el gozo de saberte útil

sin querer ver cómo saborea dentro de ti,

el más íntimo de los deseos.

Evocar, por el propio ego, a decir palabras y metáforas idealistas, queriendo susurrar entre dientes los momentos tuyos más ocultos, expresando a los demás a hurtadillas tus gozos sin gritos,

sólo con la voz y dejar constancia de tu forma de escribir.

Es equivalente, a desnudarse en público.

A pesar de que tengo mil propuestas, mil versos,

son tantos los suelos, tanta la vida, tendré que aspirar y respirar, aspirar hondo, respirar fuerte, para así perder la timidez,

para poder dar a los demás el disfrute de lo que yo siento,

hacerles partícipes de mis sueños.

Si pudiera con la palabra conquistar

de tal manera que sólo fuera una voz

y el vuelo de mariposas, hay aún crisálida, el yo de no existir,

sólo los sueños sólo, sin más, sólo.

Y el verso dentro del sueño de un poeta.

Carmen Rodríguez

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Mi paso por Granada

Cielo azul claro y frío

El Horizonte y la Sierra Nevada

Trópico cerca, ríos,

Fuentes de aguas heladas

Contraste caprichoso

Es Granada.

Hechizo y hermosura,

Espíritu moruno,

Alma cristiana,

Aroma limpio y puro

Así de caprichosa

Es mi Granada.

Entre tanta belleza

Yo siento que mi alma está encantada

De esa naturaleza.

Se queda en mis pupilas reflejada

Sólo me siento bien en Granada.

Yo siento su ternura, oigo su voz

Presiento su llamada

Ya no viajo a oscuras

Ni estoy sola en Granada

Pues siento su presencia tan amada.

María Rodríguez.